El 1 de Enero tenía que haber entrado en vigor la ley del juego que aprobó el Gobierno del PSOE antes de agotar la legislatura. Con el anticipo de las elecciones, la concesión de las primeras licencias a las salas se ha demorado. El reglamento de la ley ponía fecha tope como finales de diciembre para que la comisión del juego, que se tenía que haber constituido, diese las primeras licencias a las empresas que las solicitasen y que cumplieran todos los requisitos. A partir de ese momento, ofrecer juego on-line y publicitarlo sería ilegal para todas aquellas empresas que no tuviesen licencia. El último día laborable del 2011, el sábado 30 de Diciembre, el Gobierno publicaba en el BOE una moratoria que permitía a los operadores “alegales” del juego seguir ofreciendo sus servicios en España durante 6 meses más o hasta que se otorgue la primera licencia.
La ley del juego sigue sin tener en cuenta a las personas que se ganan la vida jugando al poker. Hace unos meses publicaba un artículo en el que proponía una justa regulación del poker en nuestro país. La nueva ley no ha tratado al poker como un juego diferente al bingo o a la ruleta, por lo que todos los jugadores sin excepción tendremos los mismos derechos y obligaciones que las personas que practican juegos de azar.
Estos son los principales puntos dónde las leyes no hacen justicia con los jugadores profesionales:
1.- La tributación: Con la ley en la mano, las pérdidas del juego no son fiscalmente deducibles (artículo 33.5.d) de la Ley del IRPF por lo que las pérdidas incluidas en apuestas previas y posteriores a las ganadoras no minorarán las ganancias efectivamente obtenidas. En este sentido, se puede dar el paradójico caso de un jugador de poker que invierte al año 300.000 euros en torneos o en mesas de cash y que sólo obtiene 200.000 euros de ganancias. El jugador ha pérdido 100.000 euros en un año y encima tiene que declarar 200.000 euros de ganancias a la Hacienda Pública. Estos 100.000 se deberían integrar en la base general del Impuesto, para los que se aplicaría una escala de gravamen que a día de hoy es del 50%, tras las recientes medidas aprobadas por el nuevo Gobierno en el Consejo de Ministros del 29 de Diciembre. Os recomiendo la lectura de este artículo sobre el tratamiento fiscal en el IRPF de las ganancias del juego.
2.- No existe el epígrafe de jugador profesional en el Impuesto de Actividades Económicas. Si hay epígrafe para los jugadores profesionales de dardos o de billar, debería haberlo también para los jugadores de poker. Los tiempos cambian, y sin tener datos que lo corroboren, creo que a día de hoy hay más personas en España que se ganan la vida jugando al poker que a los dardos o al billar.
3.- Las limitaciones.- La nueva ley contempla limitaciones para los jugadores. Por un lado, sólo se podrá jugar entre españoles limitando así la oferta de torneos y mesas de cash diarias. Por otro, se ha previsto un límite máximo de precio de inscripción para los torneos on-line y un límite máximo de las ciegas en los juegos de cash. Además, los jugadores no podrán ingresar más de un máximo mensual, semanal o diario.